Actualizado: hoy
Hoy, 12 de agosto, Madrid se convierte en el epicentro de un acontecimiento astronómico sin precedentes: un eclipse solar total que oscurece el cielo durante más de un minuto. La Plaza del Callao acoge una retransmisión histórica desde la décima planta del Palacio de la Prensa, donde se recibe la señal de un avión de Iberia que sobrevuela la península a 11.000 metros de altura.
Un vuelo especial para el eclipse
En total, 93 personas viajan a bordo del vuelo IB1473, entre ellas el astrofísico Miquel Serra-Ricart y un equipo técnico encargado de hacer posible esta retransmisión. El avión parte del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y se sitúa a 11.000 metros para garantizar la observación del eclipse, evitando así las nubes que podrían obstaculizar la vista.
Serra-Ricart, con experiencia en la observación de eclipses, destaca que esta misión tiene un significado especial al ser un «eclipse español» sobre la península. «Lo que nunca se había hecho es, en un avión español, un eclipse español», explica antes del despegue.
Despliegue técnico y conexión con el público
Uno de los grandes retos es que el avión esté en el lugar adecuado en el momento preciso de la totalidad. Serra-Ricart también coordina la ubicación de las cámaras para obtener las mejores imágenes. «Es como el problema de los trenes: hay que calcular el punto de encuentro», señala.
La retransmisión cuenta con un importante despliegue técnico. Myriam Pedrero es la realizadora encargada de coordinar una señal formada por cuatro cámaras y un telescopio. «Voy a estar realizando la señal para tener pocos megas y que abajo puedan distribuirla al mundo entero», explica Pedrero, quien destaca el trabajo en equipo detrás de esta operación.
La fiebre por el eclipse en Madrid
A medida que se acerca el evento, las tiendas locales han visto cómo las gafas homologadas para observar eclipses se agotan, y su precio ha aumentado considerablemente debido a la alta demanda. Los madrileños están ansiosos por disfrutar del espectáculo celestial.
Mientras tanto, desde Callao, la señal del eclipse llega directamente desde los 11.000 metros para que este momento histórico pueda ser contemplado no solo por los presentes en Madrid, sino también por espectadores de todo el mundo.
