La calle Santiago de Coslada se ha convertido en un verdadero campo de batalla para sus residentes, donde la dejadez y la inseguridad son moneda corriente. Lo que alguna vez fue un vecindario tranquilo, ahora se ve plagado de problemas que parecen no tener solución.
Uno de los mayores problemas que enfrentan los residentes es la falta de suministro eléctrico, debido a los enganches ilegales a la red que saturan constantemente el sistema. Para algunas vecinas, esta situación va más allá de una simple molestia, llegando a ser una cuestión de vida o muerte. Una de las afectadas depende de una máquina de oxígeno las 24 horas del día, y los apagones prolongados la ponen en grave peligro médico.
El drama no termina ahí, ya que los cortes de luz también afectan económicamente a los residentes, quienes han debido desechar grandes cantidades de alimentos por la falta de refrigeración. Además, un agujero en la vía, que lleva casi un año sin repararse, se ha convertido en un foco de insalubridad, atrayendo basura y roedores a la zona.
La situación se agrava con un colapso circulatorio diario en la calle Santiago, donde la estrechez de la vía permite el paso de un solo vehículo, generando situaciones de alto riesgo para los conductores y peatones. Los residentes, atrapados entre la oscuridad de sus casas, la suciedad de las calles y el caos del tráfico, claman por una solución urgente a estos problemas que parecen no tener fin.
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