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La Comunidad de Madrid ha presentado un ambicioso Plan de Restauración Forestal para la Sierra Oeste, tras la devastación provocada por el incendio del pasado verano que arrasó 24.000 hectáreas. Este programa, que se desarrollará a lo largo de diez años, busca recuperar uno de los principales pulmones verdes de la región, transformando el paisaje forestal en uno más resistente a futuros incendios.
Inversión y recursos para la recuperación
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha anunciado una inversión inicial de 5,53 millones de euros para este año, con un aumento previsto a 19,2 millones en 2027 y cifras similares en los años siguientes. Además, se han destinado aproximadamente 4 millones de euros a contratos de emergencia para abordar las necesidades inmediatas tras el incendio.
El plan incluye ayudas específicas para propietarios de montes privados y ayuntamientos afectados. Se ofrecerán hasta 60.000 euros por propietario para labores de conservación y 400.000 euros a los municipios para la recuperación de montes municipales.
Fases del Plan de Restauración
La restauración se llevará a cabo en varias fases. La primera se centrará en la seguridad del espacio natural mediante la retirada selectiva de árboles y el mantenimiento de cauces y embalses. La segunda fase atenderá la regeneración natural del área afectada y el control de poblaciones de insectos.
Finalmente, en la tercera fase se implementarán acciones directas donde no haya regeneración natural, priorizando especies como la encina y el fresno, que son más resistentes al fuego. Se prevé producir 300.000 plantas autóctonas hasta 2028 para facilitar esta reforestación.
Nueva normativa forestal
Además del plan de restauración, se está tramitando una reforma de la Ley Forestal que permitirá una gestión más efectiva y simplificada ante incendios. Esta nueva normativa incluirá medidas como la prohibición de plantar especies resinosas cerca de zonas urbanas y la capacidad del Gobierno regional para intervenir en montes privados si sus propietarios no realizan las labores necesarias.
Con estas acciones, la Comunidad busca no solo recuperar el entorno afectado por el incendio sino también establecer un modelo forestal más resiliente que proteja a las futuras generaciones.
