Los vecinos de Coslada están experimentando una situación alarmante debido a una serie de robos en el interior de coches y furgonetas que se ha convertido en una pesadilla recurrente. La última oleada de robos tuvo lugar cerca de la estación de Renfe, donde al menos diez vehículos, ocho furgonetas y dos turismos, fueron encontrados con los cristales rotos y sus interiores saqueados.
La mecánica de estos robos sigue un patrón conocido, similar al utilizado por una mujer detenida el pasado mes de febrero como sospechosa de varios delitos similares: romper los cristales y llevarse todo lo que encuentran.
Uno de los afectados, Alejandro, relata cómo su furgoneta de trabajo, utilizada para transportar electrodomésticos, fue asaltada durante la madrugada. Además de llevarse una lavadora, una televisión y una barbacoa, los ladrones desmontaron el sistema de seguridad del vehículo, incluyendo cámaras internas y el sistema de GPS. También se apoderaron de las tarjetas de pago que se encontraban en el interior, realizando transacciones en comercios que teóricamente estaban cerrados.
Las autoridades policiales han logrado encontrar huellas del ladrón en la furgoneta de Alejandro, pero se enfrentan a obstáculos en la investigación, como la posible manipulación de las pruebas de huellas dactilares. Ante esta situación, los vecinos de Coslada están exigiendo más medidas de seguridad para hacer frente a esta ola de robos.
La Policía continúa con las investigaciones para identificar y detener a los responsables de estos delitos que han generado preocupación en la comunidad local. La necesidad de proteger los vehículos y sus pertenencias se ha vuelto una prioridad en esta zona, donde la seguridad se ha visto comprometida por la actividad delictiva.
FUENTE
