En Galicia, la situación forestal es crítica con nueve incendios activos, la mayoría concentrados en la provincia de Ourense. El incendio más grande, ubicado en Chandrexa de Queixa, ha arrasado unas 3.000 hectáreas y requiere un importante despliegue de medios para su control, incluyendo 51 agentes, 79 brigadas, 40 motobombas, 12 helicópteros y 14 aviones.
En Maceda, dos incendios cercanos suman alrededor de 450 hectáreas, con sospechas de haber sido provocados debido a la presencia de seis focos simultáneos. En esta zona, se encuentran trabajando cinco agentes, 41 brigadas, 34 motobombas, 7 helicópteros y 10 aviones.
Otros focos en Ourense afectan a Vilariño de Conso (180 ha), Vilardevós (40 ha, próximo a zonas habitadas), Montederramo (120 ha) y Cartelle (20 ha), cada uno con recursos específicos desplegados para su extinción. Fuera de Ourense, en Pontevedra, el incendio en A Estrada abarca 20 hectáreas y requiere la intervención de nueve agentes, 18 brigadas y apoyo aéreo. En Lugo, en Samos, otro incendio afecta unas 400 hectáreas, con la presencia de dos agentes, ocho brigadas y motobombas.
La situación es crítica y se espera que las autoridades continúen trabajando arduamente para controlar y extinguir los incendios forestales en Galicia.
