Tres Cantos no constaba entre los municipios más vulnerables ante posibles incendios y, por lo tanto, no estaba obligado a impulsar un plan de actuación propio para afrontarlos. Es lo que denuncia la ONG ambientalista Greenpeace poco después del gran fuego que, en cuestión de horas, ha arrasado más de 1.500 hectáreas de terreno.