Un millar de personas, según Delegación de Gobierno y más de 2.000 según CGT, se han manifestado este domingo frente a la embajada de Estados Unidos en Madrid en contra de la intervención de Estados Unidos en Venezuela, calificándola de «completamente ilegítima». La concentración, convocada por Izquierda Revolucionaria y el Sindicato de Estudiantes, reunió a decenas de personas que expresaron su rechazo al «ataque imperialista» de EEUU a Venezuela.
Ángel Descalzo, portavoz de la Plataforma de Madrid contra la OTAN, afirmó que «el futuro de Latinoamérica debe ser decidido por los propios pueblos latinoamericanos» y criticó la intención de Estados Unidos de obtener los recursos naturales de Venezuela, como el petróleo, el gas y el agua dulce.
La manifestación ocupó casi una manzana de la calle Serrano, frente a la embajada de EEUU en Madrid, con una fuerte presencia policial que vigilaba la zona. Los manifestantes, ataviados con banderas venezolanas y palestinas, exigieron la salida de Estados Unidos de Venezuela, la liberación de Nicolás Maduro y el cierre de la embajada estadounidense en España, al tiempo que entonaron cánticos contra la intervención extranjera.
Los participantes acusaron al Gobierno de España de ser «cómplice» de la situación, criticando la ambigüedad del Gobierno de Pedro Sánchez y su colaboración con Estados Unidos a través de la OTAN y acuerdos comerciales. En este sentido, se denunció la detención de Maduro como un acto de imperialismo estadounidense.
La protesta contó con la presencia de Ione Belarra, secretaria general de Podemos, quien calificó lo ocurrido en Venezuela como «terrorismo de Estado» y criticó la actitud de la Comisión Europea y el Gobierno de España por comportarse como lacayos de Estados Unidos. Enrique Santiago, secretario general del Partido Comunista de España, exigió una posición más contundente del Gobierno contra Estados Unidos por las violaciones del derecho internacional que, según denunció, está cometiendo el país norteamericano.
En resumen, la manifestación en Madrid reflejó el rechazo de un sector de la sociedad española a la intervención de Estados Unidos en Venezuela, exigiendo el respeto a la soberanía de los pueblos latinoamericanos y el fin de las acciones consideradas como imperialistas.
FUENTE
